jueves, 10 de noviembre de 2011

La tienda de Don Rodolfo

El miércoles 9 de Noviembre, sin planes de tener alguna aventura con algo desconocido, acudí a un rancho a cumplir con un compromiso, para eso invité a un amigo, quien amablemente me acompañó.

Después de cumplir con dicho compromiso, mi amigo comentó la existencia de una tienda, la Tienda de Don Rodolfo, que no estaba muy lejana a nuestra ubicación, por lo que nos propusimos acudir. Obviamente el ya conocía el lugar, yo iba con la idea de simplemente cumplirle su gusto.

Sorpresa fue lo que me llevé al llegar al lugar, donde pedimos un 'plato de cueritos' riquísimos, riquísimos sin duda, (solo recordar ese sabor y ya se me antojaron nuevamente) además pedimos 2 de las famosas cocas de la región, que para algún conocedor no será difil entender a que me refiero.

Además de Don Rodolfo, quien atiende la tiendita amablemente, estaban 3 de sus amigos (vecinos) ahí presentes, muy entretenidos en la plática de diversos temas, temas que sin duda pueden impresionar a cualquiera. Muy graciosa su plática por cierto, resaltan enormemente sus modismos y expresiones típicos de gente de su edad, un vocabulario muy particular.

'La forma de expresarse habla muy bien de las personas' y no cabe dudad de que en este caso conviví con personas muy honestas, honorables y sencillas.

El lugar, además de rústico, parece muy tranquilo, el camino es muy inaccesible, incluso es difícil ubicar la tienda des la carretera (brecha), pero una vez estando en el lugar se da por hecho que vale la pena hacer cerca de 15 minutos desde el pueblo más cercano.

Con intención de volver a visitar la mentada tiendita, nos regresamos contentos de haber conocido a esas personas, y 'contentos' con el efecto de las coquitas.