domingo, 26 de septiembre de 2010

Salvar una vida

Debo admitir, que tengo días planeando esta entrada al blog, pero x cuestiones de weba (para ser sincero) no lo había hecho, y como muchas cosas en la vida, entre más las planeas menos salen como las planeaste, así que ésta no será la excepción...

El viernes por la noche, aproximadamente 10:30, cenando como siempre a las afueras de la Cruz Roja San José, recibimos una llamada, a la cual atendimos Fernando Angulo Rocha, Ricardo Abarca Aceves y su servidor, llegamos al domicilio indicado y encontramos a una niña menor de 2 años, que presentaba los signos de broncoaspiración (léase más detalles en http://www.salud.com/enfermedades/broncoaspiracion.asp), inconsciente, en brazos de su desesperada madre. Le llevamos a valoración y examen neurológico con un médico, el cual recomendó acudier directamente a un hospital, en calidad de emergencia (detalles en http://www.emaemergencias.com.ar/emergencia_urgencia.html) por lo que, bajo decisión de los papás; recurrimos aun reconocido hospital de Tepatitlán.

Durante el traslado de la paciente, logramos que recuperara un importante nivel de conciencia, arribando al hospital con la niña llorando (buen signo en este caso). Entregamos a la paciente al médico de guardia, mismo que inmediatamente solicitó el apoyo de un pediatra, quien llegó en pocos minutos.

Hasta ahí quedó nuestro trabajo, entregar al paciente a buenas manos en el mejor estado de salud posible, según sus condiciones.

Al día siguiente, viernes, nos enteramos por buena fuente que el pediatra que atendió a la niña, le comentó a la mamá que las acciones que realizamos fueron las correctas, definiendo esto como un trabajo excelente, lo cual nos llena de orgullo y satisfacción.

No sé que es lo que más contribuye a ese orgullo, el hecho de ayudar a una persona o acaso el que esa persona sea prácticamente un bebe o si el hecho de que el estado de la niña se considerara como grave, incluso difícil de que se recuperara a la brevedad. Lo que si sé es que... es indescriptible, es insuperable, y fue uno de los pocos eventos de su tipo en el que al salir del hospital te queda una sensación de grandeza, de satisfacción, de felicidad!

Espero tus comentarios...